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Monumento a la constitución

CONSTITUCIÓN DE APATZINGÁN DE 1814

MORELOS INTERPRETO LOS SENTIMIENTOS DE LA NACIÓN

Por el Lic. Manuel Solorio Araiza.

El estudio de la Constitución de Apatzingán, del 22 de octubre de 1814, brinda a los michoacanos la oportunidad de comprobar la participación que nos legó el prócer Don José María Morelos y Pavón; quien desde el nacimiento mismo de la patria, materializó su pensamiento en Los Sentimientos de la Nación, en el Congreso de Chilpancingo, pero muy fundamentalmente en la citada Constitución de Apatzingán Donde se Consagro como un auténtico artífice de la independencia de México. En efecto, los triunfos militares de Morelos y las desavenencias entre los miembros de la Junta de Zitácuaro: Rayón, Liceaga y Verduzco; como suplentes; Bustamante, Coss y Quintana Roo) y por dos diputados de elección popular ( José Murguía por Oaxaca y José M. Herrera por Tecpan). En la sesión inaugural se dio lectura a los 23 puntos, que con el nombre de Sentimientos de la Nación preparó Morelos para la Constitución.

El 6 de Noviembre el Congreso hizo constar en una acta solemne la declaración de la Independencia. Hasta entonces había estado actuando el mito fernandino de la dialéctica de los intelectuales criollos. Rayón y el Dr. Coss, dudan respecto al nuevo gobierno y si debe gobernarse mencionando al rey español. En un principio, Morelos También invoca el argumento, pero pronto lo hace a un lado. La proposición de Rayón Para gobernar en nombre de Fernando. Le parece " hipotética". Más tarde manifiesta Al mismo Rayón que es preciso " quitar la máscara de la independencia ". No duda , Por último, en desconocer públicamente al monarca hispano, cuando dirigiéndose a los Criollos que militaban con los españoles, les dice: "A un reino conquistado le es lícito reconquistar y a un reino obedeciente le es lícito no obedecer a un rey, cuando es gravoso en sus leyes". De acuerdo con estas ideas, el acta del 6 de noviembre declaró rota para siempre jamás y disuelta la dependencia del trono español.

Los azares de la guerra obligaron al Congreso a emigrar de pueblo en pueblo. Durante varios meses de labores errantes, la pequeña asamblea cuya integración hubo de modificarse en parte por el amago de las tropas virreinales, preparó la Constitución que fue sancionada en Apatzingán el 22 de octubre de 1814, con el título de Decreto para la Libertad de la América Mexicana.

La Carta de Apatzingán careció de vigencia práctica, aunque fueron designados los titulares de los tres poderes que instituía. Las circunstancias impidieron su actualización normal. Poco más de un año después de promulgada la Constitución, en Noviembre de 1815, Morelos fue capturado por salvar al Congreso. Al mes siguiente el jefe insurgente Mier y Terán disolvió en Tehuacán los restos de los tres poderes.

En los Sentimientos de la Nación, presentados por Morelos en 1813, constituían las bases ideológicas dadas por nuestro insigne patriota para la Constitución: "Que la América es libre e independiente de España.

Que la religión católica sea la única. Que el dogma sea sostenido por la jerarquía de la iglesia Católica. Que la soberanía dimana del pueblo, dividiendo los poderes en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. Que la patria no será libre del todo mientras no se expulse de nuestro pueblo, al enemigo español.

Que las leyes que dicte el Congreso obliguen a la constancia y patriotismo, moderen un justo jornal al pobre para que mejore sus condiciones de vida la esclavitud prescriba para siempre . Que se proteja la propiedad privada y jamás se admita la tortura. Que se establezca constitucionalmente la celebración del día 12 de diciembre de cada año, Dedicado a la patrona de nuestra libertad, María Santísima de Guadalupe. Que las tropas extranjeras jamás pisen nuestro suelo. Que se supriman la infinidad de tributos o gabelas que más agobian al pueblo.

Que se solemnice el 16 de septiembre de todos los años como el aniversario en que se levantó la voz de la independencia y nuestra santa libertad, recordando siempre lo méritos de los grandes héroes Miguel Hidalgo y Allende. Morelos nación y vivió en el drama cotidiano de las castas. La diversidad de su origen y formación mental y moral lo sitúan por encima de las dramáticas vacilaciones del cura de Dolores, en tanto que por otro lado le permitieron ser,. Genio militar aparte, el verdadero caudillo de la guerra de Independencia. De todos los hombres de la insurgencia, sólo Morelos es el más sereno y comprensible para un mexicano actual.

Aparte de que la consumación de la Independencia no fuera factible sin medir una serie de batallas victoriosas, y aparte también de que en ese orden la significación de Morelos sea superior a la de cualquiera otros insurgentes, el objetivo exigía definir las aristas ideologías de la insurrección. Desde el punto de vista militar. Las campañas del caudillo fueron fulgurantes. Siguiendo el paso de Hidalgo, se levantó en su parroquia de Carácuaro con 25 hombres, Ocupó Chilpancingo, Tixtla y Chilapa, y hacia fines de 1811 era dueño de buena parte de los actuales estados de Michoacán, México Puebla y Oaxaca. En 1812, tras de romper el asedio que durante meses le impuso en Cuautla el mismísimo Calleja, se hizo en Tehuacán Oaxaca y Acapulco. No obstante, su obra revolucionaria radica sobre todo en la vertebración de la guerra con su objetivo, en su capacidad para vincular la praxis bélica el sistema coherente de ideas políticas destinado a respaldarla. Sin la presencia de Morelos, el estadista, la lucha armada no habría superado sus confusos planteamientos de origen.

Confirma lo anterior que en 1811, muerto Hidalgo y sus compañeros, López Rayón no abandonara las equivocidades de la primera insurgencia al instituir en Zitácuaro la Suprema Junta Gubernamental de América. Pues si bien en su acta de fundación se habla de "La América Libre e Independiente" Y se atribuye al pueblo el origen de la soberanía, reservándose su ejercicio a un llamado Congreso Americano, aún se depositaba la titularidad de la soberanía en la persona de Fernando VII. Por supuesto. Morelos conocía el proyecto constitucional de López Rayón al instalar en 1813 el Congreso de Chilpancingo, ante el cual depuso su autoridad y se declaró "Siervo de la Nación".

La declaración de independencia fue el último timbre de gloria de Morelos, pues la fortuna le dio la espalda. Atacó la Ciudad de Valladolid defendida por Iturbide y no sólo fue rechazado, sino que en Puruarán le dieron alcance los realistas. Murió Matamoros y él mismo escapó a uña de caballo. Con su estrella en declive, el 22 de octubre de 1814, expidió el Decreto Constitucional para la Libertad de América Septentrional. Ley fundamental en toda la extensión de la palabra, con la modalidad de confiar el Poder Ejecutivo a un triunvirato de ciudadanos iguales en autoridad, alternando por cuatrimeses en la presidencia. La soberanía popular residía en el Congreso Mexicano integrado por diputados electos por cada provincia.

La Constitución del 22 de octubre de 1814 fue un código hecho y derecho, pese a que nunca iba a entrar en vigor. Depositar en un triunvirato el ejercicio del Poder Ejecutivo fue evitar el riesgo de que personas ineptas pudiesen tener el poder no ya durante cuatro meses, sino por cuatro años, como en los Estados Unidos.

Después del desastre de Puruarán que anunció la caída vertical de Morelos, los hechos inmediatos la confirmaron: un año después de dar a México su primera Constitución Política, el 6 de noviembre de 1815, tratando Morelos de proteger al Congreso de un ataque realista, fue hecho prisionero en Tezmalaca y fue fusilado en San Cristóbal Ecatepec.

Morelos no batallaría más, pero ya había dotado a la insurgencia de ideas luminosas y había legado a México su pensamiento político, social y económico.